El pie valgo puede causar molestias, inestabilidad y problemas posturales si no se trata a tiempo. En Clínica Podológica Tecnopeu, en Cerdanyola (Barcelona), diseñamos plantillas personalizadas para pie valgo que corrigen la alineación del pie, reducen el dolor y mejoran la pisada, tanto en adultos como en niños.
Si notas que tu hijo camina con los tobillos inclinados hacia dentro o si tú sufres molestias al caminar o estar de pie, es momento de actuar. Con un estudio biomecánico preciso, creamos plantillas a medida que protegen y estabilizan la pisada.
El pie valgo es una alteración en la que el tobillo se inclina hacia dentro y el arco del pie tiende a aplanarse, afectando la estabilidad y la distribución del peso. Puede presentarse desde la infancia o desarrollarse con el tiempo debido a factores genéticos, debilidad muscular o uso inadecuado de calzado.
Si al caminar notas que tus tobillos se inclinan hacia dentro, sientes dolor en pies, rodillas o espalda o tu calzado se desgasta de forma desigual, es posible que tengas pie valgo. En Tecnopeu, realizamos un estudio de la pisada para diagnosticar y recomendarte el mejor tratamiento posible.

Analizamos la posición del retropié y la desviación hacia dentro del talón, revisando la repercusión sobre tobillos, rodillas y caderas. Esta primera exploración nos permite determinar el grado de valgo y cómo está alterando la biomecánica de tu marcha.

Exploramos la movilidad articular y la elasticidad de los tendones internos del pie, que suelen estar más laxos en casos de pie valgo. Este paso es clave para decidir la firmeza que necesitará la plantilla correctiva y evitar compensaciones musculares inadecuadas.

Con plataformas de presiones obtenemos una huella detallada que refleja la falta de soporte en el arco interno. Este análisis evidencia cómo la sobrecarga se reparte de forma anómala y nos orienta en el diseño de una plantilla que devuelva la estabilidad al pie.

Con el paciente de pie observamos cómo el pie valgo afecta al equilibrio global y a la alineación de la pierna. Evaluamos la relación entre tobillo, rodilla y cadera para diseñar un soporte plantar que restablezca la orientación fisiológica de toda la extremidad inferior.

Examinamos la marcha y la carrera sobre una cinta con sensores que registran la presión y el desplazamiento del pie. El pie valgo suele mostrar colapso interno al caminar, y gracias a estos datos podemos diseñar un soporte que corrija el movimiento desde la base.

Realizamos ecografías musculoesqueléticas para identificar posibles complicaciones asociadas, como tendinitis del tibial posterior o sobrecargas en la fascia plantar. Este examen nos ayuda a completar el diagnóstico y a personalizar la plantilla para aliviar tanto el dolor como las tensiones acumuladas.

Tomamos un molde mientras el paciente apoya el pie en posición fisiológica, de manera que captamos la deformidad real. Esto nos permite trabajar sobre un modelo exacto, imprescindible para construir una plantilla que consiga corregir la pronación y estabilizar el retropié.

Con el molde obtenido desarrollamos la plantilla ortopodológica incorporando elementos de control en el arco interno y soporte en el talón. Adaptamos materiales de distinta densidad según el peso y la actividad del paciente para garantizar corrección, comodidad y durabilidad.

En la entrega ajustamos la plantilla al calzado habitual y comprobamos la respuesta inmediata al caminar. Después programamos revisiones periódicas, fundamentales en el pie valgo, para confirmar que la corrección se mantiene y evitar la progresión de alteraciones posturales en articulaciones superiores.
El pie valgo es una alteración funcional del pie en la que el retropié se inclina hacia dentro (pronación) como consecuencia de la laxitud de ligamentos y tendones, provocando un aplanamiento del arco plantar. Aunque puede confundirse con el pie plano, su origen está en una desestabilización del sistema músculo-ligamentoso que afecta la alineación del pie y la postura global del cuerpo.
Es muy común en la infancia, especialmente hasta los 3-4 años, debido a la laxitud ligamentosa y la presencia de una bolsa adiposa que protege las estructuras cartilaginosas en formación. Sin embargo, si la desviación persiste más allá de esta edad, puede afectar al desarrollo articular de rodillas, caderas y columna, generando alteraciones como las rodillas en X (genu valgo), inestabilidad al caminar y tendencia a caídas frecuentes.
El tratamiento suele iniciarse entre los 2 y 6 años, dependiendo del grado de afectación y evolución del pie. En Tecnopeu, recomendamos una evaluación temprana para determinar si el niño necesita plantillas personalizadas, ejercicios de fortalecimiento o seguimiento especializado.


Si no se corrige en la infancia, el pie valgo puede derivar en desgastes articulares prematuros y alteraciones posturales que afectan a toda la extremidad inferior. Con el tiempo, puede provocar:
En Tecnopeu, tratamos el pie valgo con plantillas ortopédicas personalizadas, diseñadas para reposicionar el talón y alinear el segmento tobillo-pierna en una posición fisiológica. Estas plantillas reducen la carga en las articulaciones, estabilizan la pisada y previenen la progresión del problema.
Si tienes molestias o notas que tu hijo presenta síntomas de pie valgo, una evaluación temprana puede marcar la diferencia en su calidad de vida.
Graduado en Podología por la Fundación Universitaria del Bages (FUB), cuenta con una amplia formación de posgrado:
Forma parte del profesorado de la Fundación Universitaria del Bages (FUB), donde imparte formación en ecografía aplicada a la podología.
Combina su labor asistencial con la docencia, lo que refuerza su compromiso con la profesión y garantiza un enfoque actualizado y de calidad en el tratamiento de las patologías del pie y de la marcha.